01-04-2025 - 09:00 -
Ya son 6 los focos de fiebre aftosa que Eslovaquia ha detectado en su territorio, mientras que Hungría ha notificado 2. Todos, en menos de un mes. Austria, aún sin casos registrados, mantiene la máxima alerta debido a la proximidad de sus fronteras con los países afectados, al mismo tiempo que la UE ha intensificado las medidas de control contra la enfermedad. Por su parte, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación español, Luis Planas, ha hecho un llamamiento al sector ganadero para tener la "máxima prudencia y precaución" y "no bajar la guardia".
En Eslovaquia, los tres primeros focos de infección, que afectaron a 2.800 cabezas de ganado vacuno, obligaron a las autoridades a decretar el estado de emergencia a nivel regional, pero con el cuarto foco se extendió al resto del país. El último balance indica que, tras la notificación del sexto foco, se tendrán que sacrificar 3.500 cabezas más. Hacía más de medio siglo que Eslovaquia no detectaba la presencia fiebre aftosa en el país.
Austria, y ahora también Chequia, han extremado las medidas de precaución para evitar que la enfermedad entre en su territorio. Concretamente, Austria ha prohibido la importación de animales vivos de especies sensibles como bovinos, porcinos, ovinos y caprinos, así como de carne fresca y leche cruda, purines y estiércol, trofeos de caza y carne de caza, procedentes de Eslovaquia y Hungría.
Hungría, por su parte, notificó su primer caso de aftosa a principios de marzo, antes que Eslovaquia, y también fue el primer caso en los últimos 50 años. Tras confirmarse la semana pasada el segundo foco, las autoridades húngaras ordenaron el sacrificio de 3.000 reses como medida de precaución, así como la creación de una franja de 10 kilómetros a lo largo de la frontera común en la que queda prohibido el pastoreo del ganado vacuno hasta al menos el próximo 7 de abril. Paralelamente, el veterinario general de Hungría, Szabolcs Pásztor, ordenó que sean sacarificados en esta franja de seguridad todos los cerdos para evitar la propagación de la enfermedad. Según datos oficiales, en Hungría había en 2024 más de 850.000 reses de vacuno, casi 900.000 ovinos, mientras que el de los porcinos supera los 2,5 millones.
La fiebre aftosa, aunque no se contagia al ser humano, se propaga muy fácilmente entre bovinos, porcinos, ovinos, caprinos y búfalos, incluso con el viento y a largas distancias. Por este motivo, en España, el ministro Planas ha incidido en la necesidad de "maximizar las medidas en materia de bioseguridad de cada una de las explotaciones" para así mantener España como libre de esta enfermedad.